
Un ejercicio diario para la mente, integrado en una llamada telefónica.
El deterioro cognitivo es gradual. La detección también debería serlo.
Las evaluaciones cognitivas trimestrales capturan instantáneas. Pierden la deriva lenta: pérdida gradual de búsqueda de palabras, coherencia narrativa y recuerdo que suele preceder meses a un evento clínico.
Interacción que no se siente como una prueba.
El trabajo cognitivo se integra en una conversación ordinaria. El mayor vive una charla con una voz amable. Su equipo ve marcadores cognitivos estructurados por debajo.
Recuerdo autobiográfico
Las conversaciones invitan suavemente a historias del pasado, fortaleciendo memoria narrativa e identidad.
Búsqueda de palabras y fluidez
Prompts abiertos capturan vocabulario espontáneo, fluidez y coherencia en el tiempo.
Orientación y anclaje temporal
Referencias naturales a fecha, día, estación y eventos recientes aportan orientación sin fricción.
Estimulación ejecutiva ligera
Prompts suaves de planificación, comidas, actividades y llamadas familiares que mantienen activa la función ejecutiva.
Una vista estructurada y longitudinal de la cognición, por mayor.
Cada llamada contribuye a un Índice Cognitivo compuesto, dividido en cuatro dimensiones y seguido en el tiempo. No es un diagnóstico: es una señal clínica continua.
Recuerdo a corto y largo plazo durante la conversación.
Velocidad, densidad y coherencia del habla espontánea.
Anclaje en tiempo, lugar y eventos recientes.
Latencia de respuesta, profundidad conversacional e iniciativa.
Tendencia en vistas de 7, 30 y 90 días.
Curvas estables o ascendentes dan confianza a su equipo. Las que declinan silenciosamente emergen como alertas suaves meses antes de una evaluación trimestral.
De estimulación diaria a señal temprana, sin fatiga de pruebas.
Revise una tendencia cognitiva de 90 días en un perfil real de mayor.
Compartiremos una vista de panel de muestra y explicaremos cómo se captura, puntúa y sigue cada dimensión.